La principal preocupación de las chilenas y chilenos, y muy especialmente de las vecinas y vecinos del Distrito 6, es la delincuencia y la inseguridad. El diagnóstico es claro: Chile enfrenta un incremento de delitos violentos, han emergido nuevas formas de crimen, y la acción de bandas de narcotráfico y crimen organizado se ha hecho más visible en nuestras comunas. En Valparaíso, Quilpué, Villa Alemana y Quillota vemos cómo aumentan los robos, portonazos y asaltos; en Quintero y Puchuncaví, cómo la droga se infiltra en barrios vulnerables; y en las zonas rurales como Petorca y La Ligua, la falta de dotación policial genera sensación de abandono.
Al mismo tiempo, observamos un deterioro en la convivencia social en escuelas, barrios y centros de comercio. Las familias viven con angustia al saber que sus hijos no están seguros al salir de casa, y que ellas mismas pueden ser víctimas de un asalto en cualquier momento. El Distrito 6 refleja la crudeza de esta realidad nacional: una ciudadanía que vive con miedo, en un país que tiene uno de los índices de temor más altos del mundo.
Aunque se han hecho esfuerzos institucionales y presupuestarios, necesitamos ir más lejos. Es deber del Estado proteger la vida de las personas, garantizar entornos seguros y permitir que las víctimas tengan acceso a justicia real. Sin seguridad, nuestro distrito no podrá desarrollarse ni social ni económicamente: la inseguridad golpea directamente al comercio local, al turismo en Valparaíso, al trabajo agrícola en los valles interiores y a la actividad portuaria.
Generar entornos seguros requiere acción integral y coordinada a nivel nacional, regional y municipal. En el caso del Distrito 6, esto también significa mayor colaboración con los gobiernos locales y con las comunidades organizadas que luchan día a día contra el narcotráfico en sus barrios. La única forma de detener el avance del crimen organizado es con gestión efectiva, convicción política y grandes acuerdos que nos permitan priorizar recursos y devolver la tranquilidad a nuestras familias.
Nuestro norte es claro: la seguridad debe ser un derecho que llegue a todas las personas, desde los cerros de Valparaíso hasta las zonas rurales de Petorca. Eso implica abordar integralmente políticas de prevención social, eficacia policial, inteligencia, sistema penitenciario, seguridad municipal y combate al patrimonio narco.
Por eso, nuestro programa establece medidas concretas y urgentes para el Distrito 6:
- Reducir el poder de fuego de la delincuencia, fortaleciendo la seguridad municipal, apoyando a las policías locales y regulando de mejor manera la seguridad privada.
- Combatir el crimen organizado ligado a los puertos, con mayor control en las fronteras, fiscalización de la carga marítima, nuevas tecnologías de detección y control de la ruta del lavado de dinero.
- Fortalecer la inteligencia policial, priorizando la prevención y persecución del narcotráfico en barrios críticos de Quilpué, Villa Alemana, Valparaíso y Quintero.
- Modernizar el sistema penitenciario, ampliando plazas y mejorando las condiciones de Gendarmería para cortar la comunicación entre cárceles y bandas criminales.
- Mejorar la eficacia policial, ampliando dotación en sectores rurales y periféricos donde hoy el Estado está ausente.
- Proteger a la niñez y juventud del distrito, con políticas que fortalezcan la escuela como espacio seguro y programas de prevención del consumo y reclutamiento por parte del narcotráfico.
El Distrito 6 exige seguridad para recuperar sus barrios, dinamizar su comercio, potenciar su turismo y asegurar la tranquilidad de sus familias. Con decisión política y unidad, podemos lograrlo.